viernes, 31 de julio de 2009

¿Que tal si volvemos a la esclavitud?




"No hay pacto social porque el Presidente del Gobierno de España se lo ha cargado, por sindicalista y piquetero. Y para mayor gloria, el jefe de la patronal, Díaz Ferrán, convoca a sus huestes para que le aclamen: ¿por qué y para qué? Muy sencillo, para demostrar que están unidos, para dejar muy claro quién manda: los de siempre, los de la pasta, los que contratan y despiden, los que nunca necesitarán pensiones ni coberturas sociales, los que han otorgado derechos a los trabajadores cual si de caridad cristiana se tratara. Algunos irían más lejos, y no sólo pedirían ese eufemismo llamado flexibilidad laboral, es decir, despido libre. Serían capaces de cargarse de un plumazo todas las conquistas sociales de la clase trabajadora (sí, por favor, de la clase trabajadora que somos la mayoría de los ciudadanos de este país, con independencia de cualificaciones y salarios) a costa de la cuenta de resultados y bajo el pretexto de disminuir el paro. 
La cuestión de fondo, para mí, no es que sea imposible el pacto social. La cuestión de fondo es ¿a quién le interesa que haya pacto? Porque si gobierna un partido supuestamente de izquierdas, necesariamente coincidirá en su política laboral y de empleo con los sindicatos. Entonces, ¿para qué pactar? ¿No será mejor gobernar, con sentido común y con decretos? Esa CEOE sucursal de la calle Génova, no quiere perder privilegios: como siempre. Como siempre desde que el pueblo, pobre, paria y explotado, se ha levantado, a veces en armas. Hoy no hacen falta los tiros: tan sólo unos cuantos decretos bien escritos para incentivar el empleo y, como contramedida, una pequeña vuelta de tuerca en el impuesto de sociedades más bajo de la Unión Europea. ¿Qué te parece, Díaz Ferrán, que tan bien gestionaste tus empresas y tan bien lideras la derecha que de verdad manda?"
Jose María Roquerol en La Opinión de Málaga


QUE SE PONGA LA BOINA
"Si tenemos en cuenta lo que al PP le ha costado quitarse de encima a Bárcenas, no es raro que Rajoy esté a favor del despido libre. Te toca un empleado así, se apalanca en su puesto, y te hunde. Y menos mal que Bárcenas era empleado del PP, que no va a ninguna parte, que si llega a trabajar, no sé, para Cajamadrid, retira todo el mundo sus ahorros a cien por hora. Y quien dice Cajamadrid (no vaya a enfadarse su jefe de comunicación, que tiene muy mal carácter), dice Cajasur, o Sony, o Sanyo, o Renault, o Mercedes, o Sanitarios Roca. No hay empresa que aguante estar semanas y semanas en los papeles por culpa de un tesorero sospechoso de llevarse la pasta y de devolver los créditos en billetes de 500 euros. Eso sólo lo aguanta un partido político. Si me apuran, un partido político de derechas. En realidad, no sólo lo aguanta, sino que sube su intención de voto.
En todo caso, lleva razón Rajoy: no debería ser tan difícil despedir a alguien con ese curriculum. Por eso Díaz Ferrán, el capo de los capos, fue recibido como un héroe en la sede de los empresarios. Parecía un sindicalista. Así se recibía en otros tiempos a los líderes obreros que venían de partirse el pecho con los jefes de recursos humanos y la poli. Tiene uno la impresión de que está todo un poco cambiado, un poco al revés. La corrupción, en vez de quitar votos, los da, y los empresarios actúan como los piquetes informativos del movimiento obrero. Los líderes de UGT y CCOO, cuyos nombres nos cuesta hasta recordar, no han sido recibidos como Díaz Ferrán al regresar a sus sedes.
Todo esto viene de lejos. De hecho, el término mileurista no se inventó en una época de vacas flacas, sino cuando aquí le salía a la gente la pasta por las orejas. Mientras los empresarios procedían a una acumulación de capital histórica, proliferaban los contratos basura de 1.000 euros al mes sin que el movimiento sindical dijera esta boca es mía. A lo mejor es que no había ya movimiento sindical, ni movimiento obrero, ni cristo que lo fundó. Vencido y desarmado el ejército mileurista, la guerra ha terminado. La imagen de Díaz Ferrán aclamado por los suyos como si fuera el Che Guevara, da cuenta de ello. Que se ponga la boina"
Juan José Millás en La Opinión de Málaga

*"¿Por qué hay tanto tonto de los cojones que vota a la derecha?" Pedro Castro dixit, Alcalde de Getafe.
Pues eso; somos muchos los que, aunque sea políticamente incorrecto, nos hacemos la misma pregunta porque no se entiende que un mileurista pueda votar a la derecha. Como si un negro votara al ku Kux Klan o un judío a un nazi.

3 comentarios:

Pedro dijo...

Hola Runaway.
Hemos coincidido en el post de hoy.
La actitud de los empresarios es lamentable. No se conforman con ganar, quieren más, quieren esquilmar a la Oveja.

Sólo discrepo en un punto. Díaz Ferrán no trabaja para el PP, es el PP quien trabaja para Díaz Ferrán, que no es lo mismo.
La ineptitud de Rajoy se ve claramente en este punto: Si no consigue asustar a la mayoría de población asalariada, conseguirá hacer fuerte a su rivar Aguirre.

migramundo dijo...

Lamentablemente, creo que acabarán consiguiendo lo que buscan: erradicar los derechos,incluso los fundamentales. Les molestan para hacer y deshacer a su antojo. Y pueden hacerlo porque carecemos de una sociedad reivindicativa capaz de plantar cara donde y como sea necesario.
Gracias por tu visita y por tu comentario. Un saludo.

Anónimo dijo...

Otra bobada más. Para despedir de una empresa privada a un empleado tipo Bárcenas no hace falta tanta charanga, si hay indicios suficientes de que comete un delito se le denuncia en el juzgado y santas pascuas. Menos tonterías a la hora de escribir.