viernes, 16 de octubre de 2009

Perversión

"De súbito hemos comprendido la obsesión enfermiza de Rajoy por el sentido común y la gente normal. Lleva años el pobre intentando gobernar un partido donde no abunda lo primero ni lo segundo. Bastante ha hecho con pastorear un equipo siempre a punto de disolverse en sus diferentes facciones. Ahí están los zaplanistas, los marianistas, los aguirristas, los gallardonistas, los ripollistas, los campistas, los costistas, los bigotistas, los aznaristas, los gürtelistas, los franquistas, los fabristas, los ramblistas, los masoquistas, los arribistas, los carteristas y los golfos apandadores en general. ¿Cómo no añorar, frente a ese panorama de locos, el sentido común y la normalidad que el líder del PP invoca todo el tiempo, al modo de un mantra cuyo recitado le conduce a arrebatos místicos que, lejos de ayudarle a coger el toro por los cuernos, lo alejan de los problemas reales del mundo?
Ahora entendemos también cómo al acusar a Zapatero de cambiar de opinión cada dos por tres, de no tomar decisiones, de negar los datos, de dimitir de sus deberes o de mirar hacia otro lado, estaba hablando en realidad de sí mismo. Esto de atribuir a los demás las propias carencias es muy común entre la gente poco reflexiva, por no decir entre los caracteres perversos. Resulta asombroso ver a un partido descompuesto por méritos propios echando la culpa de sus males sucesivamente a los jueces, a la policía, a los fiscales o al ministro del Interior, da igual. Si usted o yo pasáramos por allí, invitarían a las masas a lincharnos asegurando que somos la causa de todos sus problemas. Y lo harían con unas buenas maneras dignas de envidia. Observen, si no, el cinismo inabarcable con el que Cospedal miente un día y otro frente a las cámaras, sin alterar un músculo de la cara. De momento dan más miedo que risa. A ver si se arreglan."
*Juan José Millás en El País
Pues sí Maestro, corremos un grave riesgo de ser gobernados por gente que no son "normales" ni tienen sentido común, liderados por un payaso y seguidos por otros payasos o payasas que parecen que compiten entre ellos para ver quien dice la payasada, la burrada o la barbaridad más grande. Un humor surrealista que mueve a hilaridad como ya comenté en una entrada anterior.
Y no sólo eso, corremos el grave riesgo de ser gobernados por una banda de chorizos, malhechores, corruptos y mafiosos al más puro estilo neofascista como lo fué Jesús Gil o lo fue y lo sigue siendo Berlusconi. Y eso, como bien dices, mueve más al miedo que a la risa porque, a pesar de todo eso, apoyos no les faltan. Hiltler comenzó ganando elecciones.

3 comentarios:

Pedro dijo...

Hola Runaway,

El PP, como los grandes partidos, están llenos de muchísima gente cuyo único objetivo es tener un cargo público y vivir de la política.
Esas personas apoyarán a quien le de ese cargo y esa posición, y a quien se la de más relevante.
Mientras un partido tiene buenas previsiones, o no las tiene malas, se cierra filas alrededor de su jefe, se le apoya como método para obtener una buena posición.
Estos políticos tienen miedo de discrepar, para no ser proscritos de las listas.

Pero en el caso contrario, cuando se avecina descomposición, aparecen todas las voces discrepantes que estaban ocultas. Se buscan nuevos líderes,gente que sea capaz de proveer de los ansiados cargos públicos.

Eso ha pasado en la comunidad Valenciana, donde los Zaplanistas dan por acabado a Camps, y quieren fortaleces ya sus posiciones ante el futuro relevo, para ser importantes y tener cargos.
Lo mismo pasa a nivel nacional, donde hay una guerra obvia entre Aguirre y Rajoy, que se calienta o se enfría en función de las "espectativas" de éste.

Pero además, esta guerra cuenta con un factor patético: Rajoy y Aguirre se empeñan en mover fichas en función de lo que haga el otro.
Aguirre intenta marcar distancias con Rajoy, y Rajoy pretende que Aguirre no aglutine a tendencias del partido. Por eso Aguirre se empeña en hacer lo contrario que Rajoy, y Rajoy en hacer lo mismo que Aguirre.

El cese de Costa esta enmarcado en esta Guerra. Rajoy no podía permitir que fuese Aguirre quien pareciese la única contundente contra la corrupción. Pero no es el único caso.
La propia manifestación contra el aborto del día de hoy está enmarcada en esa guerra. Aguirre va simplemente porque Rajoy no va.
Lo lógico es que Aguirre (liberal) no hubiese ido y Rajoy (¿Conservador?) sí. Pero como uno no va la otra si que va.

Es un absoluto sin sentido lo que están haciendo estas personas con el segundo partido del país.

Un saludo.

Nicolás dijo...

Acardaos e Juan (Buceando), gente de bien, con gente de bien.

Mean Mr Mustard dijo...

Muy pertinente y oportuno tu artículo.

Un saludo

http://atasteofmustard.blogspot.com/