martes, 17 de noviembre de 2009

Historia y Revolución


Es evidente que no es El fín de la Historia y que el mundo no es tan maravilloso como nos lo pintan, al haberse cumplido hace unos días el vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín. Hay otros muros levantados tanto físicos como otros muchos invisibles: el de la intolerancia, las desigualdades, el racismo, el fundamentalismo religioso o dogmático...Sigue existiendo gente que muere de hambre, los abusos de poder y la violación de los derechos humanos, los privilegios, las injusticias, la explotación, la corrupción, las guerras, la destrucción de la naturaleza y el medio ambiente...
Hay un líder político, el presidente estadounidense Barack Obama, que despertó mucha ilusión y esperanza, no sólo en su país, sino también a nivel mundial. Sería ingenuo pensar que un hombre sólo, por mucho poder que tenga, pueda cambiar el mundo. El poder suyo tampoco es absoluto--y está bien que así sea--, hay otros líderes políticos que tienen el suyo, pero quien está por encima de todos ellos es el poder del que tiene el poder económico. El que tiene el dinero sigue teniendo la sartén por el mango.
Aunque hay que reconocer a Obama su lucha y esfuerzos, jugándosela y enfrentándose a los poderosos lobbies de las aseguradoras y la industria farmacéutica, en el tema de la Reforma del Sistema de Salud para que no se queden fuera muchos millones de ciudadanos de su país, también es verdad que en el tema del Medio Ambiente , el Hambre en el Mundo o la violación de los derechos humanos en China, la cosa se ha quedado en bonitos discursos y buenas intenciones pero nada en medidas concretas.
El negocio está por encima de esas nimiedades. Hay dinero para rescatar a los bancos y las grandes empresas que provocaron la crisis mundial, para que sus directivos cobren millonarios sueldos y pensiones. Eso es lo prioritario y no el Cambio Climático avalado por las evidencias y los científicos de la ONU, la violación de los derechos humanos de la dictadura comunista china o la urgencia para comer de los niños del tercer mundo.
Pero lo más surrealista de todo es que otros líderes, como uno recién elegido por su partido que, con la que está cayendo, lo prioritario para él es la toma del Palacio de la Zarzuela y jubilar su actual inquilino , como símbolo revolucionario de su toma de "Palacio de Invierno". Un comunista del siglo XXI que no ha aprendido nada de la Historia ni de la revolución. Con este bagaje quiere convertirse en alternativa de izquierda a la del PSOE. Mientras unos sueñan despiertos, otros, en la medida de sus posibilidades trabajan por un sueño.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A mitad de Noviembre la gente en bañador o bikini bañandose en una playa de Valencia. Como dice una negacionista del Cambio Climático en un anuncio: "el veranito todo el año no está nada mal"
En Guadalajara los embalses vacíos y en muchos pueblos con restricciones de agua porque no llueve.

Pedro dijo...

A pesar de que un hombre solo no puede cambiar el mundo, la aparición de hombres excepcionales es, según algunas teorías filosóficas, la que hace avanzar a la humanidad.
La reforma sanitaria de Obama bien merece su nombramiento, aunque es lógico que para nosotros, a los que no nos afecta lo más mínimo, nos parezca un tanto decepcionante el resto de su política.

Yo, más que temas de política exterior, lo que espero de Obama es que consiga poner freno a este neoliberalismo sin control, por lo menos mínimamente.
Para eso hay que dejarle algo más de tiempo.