domingo, 27 de diciembre de 2009

Una Década Perdida


Una década y una oportunidad histórica perdida en cuanto a la protección medioambiental de la Naturaleza y en la lucha contra la contaminación , y en consecuencia, contra el desastre climático que se nos viene encima. Los políticos del mundo hablaron pero no actuaron.
Desde el punto de vista económico, una década perdida para hacer un mundo menos pobre y más justo para todos, aunque eso sí, a los inversores en bolsa, a los especuladores inmobiliarios, al sistema financiero y a los bancos sí que salieron los políticos a su rescate:
"7. Cuando el demócrata Obama llega a la Casa Blanca reelige como presidente de la Reserva Federal (institución que decide los tipos de interés, es decir, quien pone precio al dinero) al republicano Ben Bernanke.



El conservador Nicolas Sarkozy salpica su Gobierno de ministros socialistas o ex socialistas. La democristiana Angela Merkel gobierna en coalición, antes con los socialdemócratas y ahora con los liberales; ni se le ocurre un Gabinete en minoría, en tiempos de turbación. Las políticas económicas son transversales, fruto de pactos. Se intenta una especie de New Deal (en reconocimiento de la política del presidente Roosevelt, que sacó a EEUU de la Gran Depresión), con consensos a todos los niveles: globales, regionales y nacionales. Menos en España."
No hay que extrañarse entonces que, en las encuestas del CIS, los políticos sean vistos como problemas en vez de soluciones. El Rey, en su discurso navideño, aparte de "con orgullo y satisfacción en estas fiestas tan entrañables" pedir buenos deseos para todos , les dió a los políticos una pequeña reprimenda o un tirón de orejas. :
"La solución de la crisis exige trabajar juntos en la misma dirección (...) Volver a crecer es el reto más apremiante para poner fin al desempleo, garantizando la más alta protección social a quienes lo padecen (...) Es pues necesario seguir adoptando medidas, lograr acuerdos entre nuestras fuerzas políticas, económicas y sociales, que permitan, por un lado, asegurar la mayor solidaridad y, por otro, acometer las reformas precisas (...) Sigamos trabajando para que prime la fraternidad sobre las desavenencias, la confianza sobre el recelo, el bien colectivo sobre los egoísmos particulares, y para que la honradez sea regla inexcusable de conducta (...) No nos podemos permitir que las legítimas diferencias ideológicas resten energías al logro de los consensos que piden nuestros ciudadanos (...) aplicando mucho sentido de Estado, tanto a la hora de gobernar, como de ejercer la oposición"



El PP, incapaz de calibrar sus graves carencias, cree que el desgaste de Zapatero le dará el poder. Lo suyo es la corrupción, es el obstruccionismo y la falta de sentido de Estado; España y el bien común de los españoles al PP les trae al pairo:

"El Partido Popular viene dando muestras evidentes de que su única estrategia consiste en aprovechar cualquier circunstancia para acentuar el desgaste inmediato del Gobierno, sin calcular las consecuencias sobre los intereses generales del país y sin tomarse siquiera la molestia de perfilar su alternativa. (...) responde al oportunismo elemental de colocarse al pairo de los acontecimientos y defender en cada caso lo que más daño haga al Gobierno. (...) La obsesión del Partido Popular por colocarse a favor del viento está bloqueando un debate político a la altura de los muchos problemas a los que se enfrenta el país, unos derivados de la crisis económica internacional y otros de la cuestionable gestión del Gobierno en diversas áreas (...) Convencido de que el desgaste del Gobierno lo llevará en brazos hasta la victoria electoral, Rajoy ha optado por bloquear cualquier posibilidad de acuerdo en materia económica. (...) El PP cree que el triunfo le llegará por agotamiento del adversario; lo que no parece advertir es que, entre tanto, está dejando al descubierto sus clamorosas insuficiencias."