domingo, 18 de abril de 2010

Spain go on being different II


Un Estado democrático tiene la obligación de eliminar cualquier obstáculo legal y facilitar todos los medios económicos necesarios para que los familiares de las víctimas de una dictadura puedan encontrar a sus muertos, darles sepultura e investigar qué ocurrió para que terminaran en una cuneta. Esta afirmación es tan de sentido común, que parece imposible que genere cualquier tipo de polémica pública. Pero España, en muchas cosas, sigue siendo diferente. Aquí hay una parte de la derecha, que ocupa importantes parcelas del poder político, mediático y judicial, instalada en el sectarismo más cerril. Un sectarismo que le permite defender, impasible el ademán, que no hay necesidad alguna de enterrar dignamente a los muertos. Los muertos de los demás, claro.



España sigue siendo diferente porque aquí no ha existido una comisión de la verdad, aquí no se ha juzgado a quienes cometieron crímenes contra los derechos humanos, aquí no se ha reparado la memoria de las víctimas. Y, para cerrar el círculo del despropósito, cuando a un juez se le ha ocurrido iniciar esa investigación de los crímenes franquistas, resulta que termina en el banquillo acusado por la misma organización falangista que participó en el genocidio. ¡Cómo no van a estar perplejos desde Nueva York hasta Sidney! " >>Manuel Rico en Trinchera Digital
"Tras años de insultos y descalificaciones constantes a la Justicia por parte de la derecha mediática y sus líderes, ahora se exige silencio a la ciudadanía y se califica de radicales antisistema a los que se reúnen en un acto para manifestar su desagrado porque un magistrado pueda ser apartado de la carrera judicial por intentar investigar crímenes contra la Humanidad. Recuerdo cómo se comportaron durante la instrucción del sumario del 11-M estas personas que acusan de antidemócratas a los demás. El juez fue acusado de destruir pruebas, de falsificar documentos e, incluso, de deficiente mental y minusválido incapaz de llevar adelante el proceso, mientras que los líderes del PP pedían el archivo de la causa, que habría puesto en la calle a los terroristas que fueron condenados a miles de años por perpetrar el mayor atentado de nuestra historia. El juez pidió amparo al Consejo General del Poder Judicial: le fue denegado. El diario que ha dedicado durante años su portada a cuestionar a la Justicia española pide ahora silencio y respeto. Es imposible imaginar mayor ejercicio de hipocresía. Bueno, sí, supongo que es dentro de esa campaña de respeto que el PP pide para la Justicia que sus líderes se atreven a afirmar que las pruebas del caso Gürtel han sido fabricadas por la policía (también por los fiscales, el Tribunal de Cuentas…)>> El Gran Wyoming en Asuntos & Cuestiones
"Tú esperas que de la Iglesia venga el perdón y que de la Justicia venga el sosiego de las sentencias. Pero ahora ya ves qué viene de la Iglesia, y ya se ve también cómo actúa la Justicia, con la faca en la mano (...) Ah, entonces es una venganza. ¿Y por qué? ¿De qué se vengan? ¿Qué les ha hecho Garzón? ¿Por qué le tienen tanta inquina? (...) Cuando empezó Gürtel dijeron que era una campaña del juez Garzón contra el Partido Popular. Cuando el juez empezó a investigar el franquismo dijeron que era una campaña. Punto. Aquí cada vez que alguien empieza a investigar lo que no está claro se le arroja la palabra campaña y ya empiezan a freírlo a palos. Cuando este periódico empezó a publicar Gürtel le llovieron los mamporros. Y cuando empezaron a llover datos sobre la oscuridad del franquismo en las cunetas y en las mazmorras también se levantó la palabra sacra: "¡Campaña!". Y se levantaron las manos limpias con sus falanges.(...) Y ahora, lo que es la vida, se han juntado otra vez Gürtel y el franquismo: no querían que Garzón investigara Gürtel, no querían que investigara el franquismo. Y desde las dos banderías quisieron liquidar al juez...>> Juan Cruz en El País
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2 comentarios:

Mean Mr Mustard dijo...

Pues sí, Spain is different, y lo sigue siendo. ¿Cómo podemos mirar al futuro s ni siquiera sabemos enfrentarnos a nuestro pasado?

Nicolás dijo...

¿Cuántas lecciones más de democracia seremos capaces de dar si se consuma el derribo a Garzón? ¿Quién nos va a tomar en serio?