sábado, 8 de mayo de 2010

Sobreactuación melodramática


"La circunstancia de que el Reino Unido no sea, ni muchísimo menos, la nación ideal, no puede sino consternar a quien establezca, desde aquí, algún género de comparación política con ella (...) Aquí, a ese sentido realista y práctico se sobrepone el cainita, a consecuencia de lo cual ni se comprende ni se respeta al que, adversario en Inglaterra, es en España enemigo. Pero la cuestión se agrava cuando, como está ocurriendo, esa bordería del Estado Mayor (del PP ahora) se traslada a sus milicias, donde se multiplica y se convierte en un puro ulular de guerra. Y hay cosas que, si bien pueden oírse, aunque no sin repugnancia, en las tabernas, resultan inaceptables en los medios de comunicación, sujetos a normas de civilidad siquiera por utilizar algunos de ellos la letra impresa. La cascada de insultos al presidente Zapatero es de tal calibre que no sólo resulta incomprensible para un inglés, sino para cualquier español que no haya perdido del todo la cordura. Con éste doble e infame clima, el meteorológico y el político, qué desagradable se hace vivir aquí" >>
*Que enojoso todo aquí, Rafael Torres en La Opinión de Málaga







"El PP debería modular su ofensiva contra el Gobierno (...) Me refiero a un discurso habitual en los consabidos ámbitos políticos y mediáticos de nuestro donde las malas noticias parecen bienvenidas por el modo de recrearse en su descripción y por la viveza con que se pregonan. Al discurso siempre va cosido un diagnóstico fatalista y una bronca añadida al facultativo (...)
El facultativo, o el piloto, como se habría deducido fácilmente, es el presidente del Gobierno de la Nación, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre el que la principal fuerza política de la oposición ha decretado tan abrumadora concentración de tiro –tiro verbal, se entiende–, que su caída aparece como única y real solución de nuestros males. Cuando Zapatero salga de Moncloa, comenzará la recuperación económica y todos seremos felices. Es idea central en el discurso del fatalismo que cultiva el PP. Quedó verbalizada en un lema de consumo rápido: "Todos los parados tendrán el empleo cuando Zapatero pierda el suyo".
Hay un punto de irracionalidad y de colisión con el sentido común en esa ofensiva contra el adversario político que no repara en daños colaterales sobre la imagen de España en el exterior y sobre el estado de ánimo de los españoles, que a veces se dirán hacia sus adentros que no estamos tan mal como se dice. Y tal vez duden de si realmente todo se arreglará echando a Zapatero de la Moncloa. Por lo tanto, el PP debería modular su ofensiva contra el Gobierno, so pena de que se le pueda empezar a volver en contra.">>
*El fatalismo del PP, Antonio Casado en La Opinión de Málaga
"La madurez psicológica, un equilibrio emocional se alcanza cuando se es capaz de admitir como normal que haya gente que no te soporte y que es bueno tener enfrente a quien no transige con las posiciones que para uno son vitales. La vida es elección y cada una de estas opciones alternativas, cuando se escogen, conlleva una o varias renuncias (...)
El Presidente Zapatero le cuesta tanto emprender acciones que van a provocar respuestas en el universo que exige incondicionalidad. Ahora mismo está en una encrucijada: no quiere actuar contra los que en otros momentos llamaba "poderosos" y que siempre han sido sus aliados y tampoco quiere dictar medidas impopulares que le enfrenten a los sindicatos. Y en esa dislexia se le está pasando la legislatura sin hacer nada que devuelva la confianza a los ciudadanos y tranquilice la fiera de los mercados.(...)
Los mercados son unos depredadores anónimos dirigidos por quienes, entre ellos, tienen más medios para la especulación, especialmente dotados para distinguir la debilidad y la sangre. Y la mirada de Zapatero es, en los últimos meses, todo menos tranquilizadora: tiene pánico y no lo puede disimular.(...)
Tiene miedo y el miedo inmoviliza. Los mercados han olido el miedo y están al acecho. Alguien en su propio partido debiera zarandearlo (psicológicamente hablando) para que recupere el sentido de la normalidad. No es fácil, pero es posible. Y si no, debieran elegir a otro para el puesto de mando.">>
*El drama de Zapatero, Carlos Carnicero en La Opinión de Málaga

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2 comentarios:

emejota dijo...

Parece claro que no saben como precipitar un adelanto de las elecciones y se les ve demasiado el plumero porque estan convencidos que ahora les toca a ellos. Pura alternancia, desgraciadamente no hay mas con suficiente peso. Un abrazo.

Nicolás dijo...

Siempre creyeron que les tocaba a ellos. Nunca apectaron estar en la oposición porque consideran que el Gobierno es suyo y los demás son unos ilegales, unos sin papeles que se apoderaron del control del Estado por la puerta de atras. Su concepción del poder es tan exagerada que si no están en el fascismo les falta un paso.