viernes, 6 de agosto de 2010

Entusiasmos Triviales

*Michelle Obama, esposa del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su hija Sasha llegaron ayer al aeropuerto de Málaga en loor de fuerzas vivas locales y en olor de periodistas al acecho de una imagen fortuita. La primera dama estadounidense partió rauda hacia el hotel balneario Villa Padierna, cerca de Marbella, donde tiene previsto descansar (si le dejan) durante cuatro días y donde tendrá que pagar la factura de 40 habitaciones. Michelle es causa (indirecta, claro) de un espectáculo dantesco.
Hay codazos entre los políticos locales y autonómicos para ser recibidos por Michelle, bofetadas para salir en televisión explicando o apuntándose el efecto económico de la visita sobre el turismo (evaluado en unos 800 millones de euros) y empujones para ofrecer regalos a la recién llegada. He aquí algunos de los exquisitos presentes que se ofrendan: abanicos pintados a mano, una mantilla española, una clase magistral de flamenco y un catálogo sobre los libros ilustrados por Picasso.
En ocasiones como esta aflora la vocación cortesana de la clase política, retratada en aquellos solemnes cabezazos de Josep Piqué ante George Bush. Es un resabio atávico de la mentalidad que todo lo espera del poder superior, del que emana la fortuna y la desgracia. La costumbre de la dádiva y el culto de latría. Como la sociedad española se ha modernizado a través de la televisión, el atavismo se manifiesta como curiosidad agobiante. Es lo que los ilustrados del XVIII percibían como aldeanismo hispano.
Parece un mal síntoma que el concejal de Turismo de Marbella haya protestado contra las acusaciones de "catetismo" proferidas desde la oposición. Si se niega con tanta vehemencia es por la mala conciencia que causa la sobreactuación política. Desde la euforia por los efectos económicos de la visita, a todas luces excesiva, hasta la marcha de peregrinantes con flores a Michelle, los Ayuntamientos andaluces de la zona se han dejado llevar por un entusiasmo pueril. La elegancia exige más naturalidad y más distancia. Solo falta que la alcaldesa de Marbella y el de Benahavís, sede del carísimo hotel, despidan a Michelle con el estribillo musical de Lina Morgan: "Agradecidos / y emocionados, / solamente podemos decir / gracias por venir"
 *Con flores a Michelle el análisis en el acento de El País.

Una muestra más del Típical Spanish. Con eso y hacer de las corridas de toros como estandarte de nuestra identidad nacional,  aunque llevemos más de treinta años de Democracia, demuestran que no hemos avanzado nada desde el siglo XVIII. ¡¡Vivan las caenas¡¡

1 comentario:

emejota dijo...

¿Y qué podemos esperar, más aún en Agosto? Trivialidades, de eso se vive, de eso se come, eso se defeca, por eso cuando llega algo importante resulta tan difícil de digerir. Un abrazo.