sábado, 30 de octubre de 2010

El Siglo de las (pocas) Luces




"Torturar a un animal hasta la muerte mientras el público aplaude es algo más que arte, es mucho más que cultura. Es más que un signo identitario del pueblo español sin el cual, sencillamente, no seríamos los mismos”. Es más que una manifestación artística” “en la que se resaltan valores puramente humanos, como la inteligencia, el valor, la estética o la solidaridad. Es algo muy superior a todo eso. Para el PP, autor de los entrecomillados, torturar a un toro con ritual y espectadores es un derecho constitucional.
No busquen en la carta magna. Allí no aparecen las corridas taurinas por ningún sitio. Pero nuestra Constitución es así: interpletable y flexible, como el código ético del PP. Por eso hay que entenderla como una declaración de buenas intenciones cuando reza que “todos los españoles tienen derecho a una vivienda digna”; pero si explica que “se reconoce la libertad de enseñanza”, en realidad está diciendo que no se prohíban los toros. El PP presentó ayer, ante el Tribunal Constitucional, su recurso contra la abolición de las corridas en Catalunya y en él se defiende que esa ley vulnera 12 artículos de la Constitución: entre ellos, además del derecho a la enseñanza, el derecho a la libre empresa, el derecho a la circulación de mercancías y, por supuesto, el derecho a la libertad de creación artística. A pesar de estos pomposos argumentos, puede que el recurso prospere: ya vimos a parte de este tribunal deliberando sobre el Estatut tras un burladero.
En su texto, el PP tiene razón en una cosa: la flagrante contradicción del Parlament, que prohíbe las corridas y protege otras animaladas, como los toros embolados. Pero el recurso se olvida de otro doble rasero. Catalunya no fue la primera autonomía que abolió la tortura taurina. Antes fue Canarias, con el voto del PP."
*El derecho a la tortura by Ignacio Escolar en su Blog.

"Creo que los toreros están a punto de cumplir su sueño: depender del ministerio de Cultura para que nadie ponga en duda que son artistas, y para que la gente comprenda al fin que si matan animales es porque está en el guión, de igual manera que las actrices se desnudan y ruedan escenas de sexo por exigencias de la trama. De paso se desligan del ministerio de Interior, para que nadie piense que ellos son en verdad materia de orden público, y, como tal, perseguibles por maltrato animal.
Cuando Lola Flores tuvo sus diferencias con el Fisco se quejaba amargamente de que las fuerzas del orden tratasen con tanta desconsideración a una artista de talla internacional, relevo que con los años retomaría la tonadillera Isabel Pantoja, todavía atónita, al igual que nosotros, de pensar que la persigue la justicia, y no la cultura.
El zorro de Rubalcaba habrá agradecido que los toreros, cuyo mantenimiento cuesta a las arcas públicas cerca de 500 millones de euros anuales en subvenciones, quieran mejorar su estatus social, para así poder retirar del palco de la presidencia de las plazas de toros a comisarios de policía… que deberían estar en esos momentos persiguiendo en la calle a los que torturan animales.
La ministra González Sinde, en el punto de mira de las asociaciones de internautas, y que ya cobija en su seno a artistas de la talla del Rey del pollo frito, podría provocar un fatal “efecto llamada” al tomar gustosamente el regalo envenenado de Rubalcaba.
Imagino ya a los empresarios de festejos de peleas de gallos y a los organizadores de despeñamiento de cabras desde campanarios, además de otros colectivos vigilados hasta ahora por Interior, pidiendo también asilo intelectual en el ministerio de Cultura. 
Tenemos un sentido tan generoso de la cultura, que vamos camino de ser la primera potencia cultural del planeta."
*Entrada Relacionada:
"Arturo Pérez-Reverte -el chulo macarra y faltón-  y Fernando Sánchez Dragó -el  pedófilo,pederastra o el folla-niñas- no comprenden que el disfraz se les pasa de moda. No les niego mérito literario o cultural, tanto Gárgoris y Habidis como Alatriste son parte de la cultura contemporánea de este país, y quien diga lo contrario necesita tomar algún que otro baño de humildad y de asiento. Sin embargo, no deja el dúo bufón de merecerse una buena ducha fría y un ‘collejón’ que saque a uno de púlpito académico, y al otro, del altar de sacrificios de Doña Espe. Vaya mi primera misiva para el caudillo negro sobre blanco y faltón mayor de Telemadrid: pretendes recoger para siempre lo que fue cosecha de un día, y te crees que tu aire de intelectualillo torturado te otorga carta blanca para burlarte de un par de menores de edad, a las que tendremos que indemnizar por haber soportado tu fornicio. Escribes (o alguna vez escribiste) bien, pero no eres Lord Byron, que a buen seguro se ríe de tí desde el infierno. Tal vez una historia semejante tenga sentido en novelas como Lolita , que hablan de la decadencia del hombre y de la sociedad; pero no en tu ensayo bárbaro, no en una época y en un contexto en los que se protege a los menores de gente como tú. Si hoy día ya nos cansan las almas torturadas, no veas los viejos verdes. (...)

En cuanto al académico macarra, que llamó “mierda” al defenestrado ministro de Exteriores, (...) Déjame decirte algo sobre las propiedades del sólido elemento:
La mierda es consustancial a la literatura. Tenemos literatura en la mierda, literatura de mierda y literatura sobre mierda. Quevedo fue un gran cultivador de la mierda, y demostró el excelente abono cultural que se puede fabricar si uno se atreve a meter la mano y no le acobarda el olor. El problema es que no toda la mierda es cultura, ni toda la cultura es mierda; refugiarte en la macarrería, el insulto barato y el conocimiento de los clásicos --en el que te adivino infinitamente más versado que yo-- no hace un buen producto cultural. Si no tienes cuidado, tronco, acabarás como aquel Gólgota de Dogma , cubierto de marrón y asesinado por el desodorante.

Llámenme anticuado si quieren, pero esta intelectualidad de Gran Hermano y confesionario con la que nos castigan los autores es mala entrada para el nuevo siglo de las letras españolas. Un siglo donde, si nadie pone remedio, nos cambiarán las luces que siempre añoramos por una caterva de luciérnagas petardas."
+ en El siglo de las (pocas) luces por Bernaldo Barrena en La Voz de Asturias



*Nota: Los subrrayados y las negritas son mías.

2 comentarios:

Nicolás dijo...

Creo que no me equivoco si afirmo que el proceso iniciado en Cataluña costará más o menos consolidarlo pero es irreversible.

Mean Mr Mustard dijo...

Cada vez que leo algo sobre este tema, y cada vez que discuto este asunto, me cabreo muchísimo. Porque no puedo entender que sigan con barbaridades como esta en pleno siglo XXI. Ya está bien, joder.