viernes, 10 de junio de 2011

Ministerio de la Verdad

"Los pueblos que no conocen su historia, están condenados a repetirla"
Winston Churchill
Quien haya leido la famosa novela 1984 de George Orwell, sabrá que el protagonista principal Winston Smith vivía en un Estado totalitario, y que trabajaba para el Ministerio de la Verdad. La función de este "singular" ministerio era la de borrar la historia  o adaptarla a la medida de los intereses del Estado o del líder supremo. El objetivo era claro: que los ciudadanos no tuvieran ninguna referencia  o memoria historica, conviertíendolos así en dóciles y manejables,  viviendo en un estado policial (la policía del pensamiento) y constantemente vigilados y controlados hasta el más mínimo sentimiento, pensamiento o emoción por el ojo de  El Gran Hermano, que todo lo ve.
En España, una serie de personalidades que han estado vinculados al antiguo régimen dictatorial o han sido adictos a él; o una serie de personajes con ínfula de escritores, plumeros o voceros que trabajan para el entramado político- económico-mediático- propagandístico  de la extrema derecha, llevan años tratando de reescribir la Historia. Son muchos, están dentro de todos los estamentos de la sociedad, en las instituciones, en la judicatura...y  son una tupida red muy bien compacta y organizada. Un par de éstos personajes son muy conocidos , un tanto singulares y frikis, el dúo dinámico: César Vidal y Pío Moa, un ex-terrorista del GRAPO, que de pasar a la lucha armada contra el franquismo, ahora ha pasado a ensalsar éste. Al menos, el emperador romano Julio César se hizo historiador para embellecer su propia biografía, elevar sus virtudes y esconder sus errores o defectos, y no lo dejó en manos de tarados como éste con su burda manipulación pseudohistórica
Han sido muchos los historiadores y académicos que han criticado este movimiento de revisionismo histórico, carente de toda objetividad y rigor académico, científico e histórico. Pero se dá también la gran paradoja de que todos éstos "revisionistas históricos" son los que más rechazan y critican  la Ley de Memoria Histórica. Son los que más beligerantes con ella. Dicen que "no hay que reabrir heridas del pasado" y que es mejor "olvidar" y mirar al futuro. Es evidente que tienen un pasado muy negro que esconder, y no quieren que se sepa ni que esté en los libros de Historia. Son los mismos que critican la Ley de Educación para la Ciudadanía porque dicen que el gobierno del PSOE pretenden "adoctrinar" a los niños en las escuelas, temerosos de perder la exclusiva del adoctrinamiento político y religioso.
Académicos Sectarios
Pues bien, hay un capítulo más, en ésto del revisionismo histórico. Se han gastado 6,5 millones de Euros del erario público ,es decir, vía impuestos, pagados por todos los ciudadanos, para que la Real Academia de la Historia cuente "su historia".  Pero ¿ cuál es el retrato de tan "prestigiosa" academia "prehistórica"? ¿Quienes son los ideólogos, propagandistas y manipuladores que han contado esta "historia" y la han plasmado en esta gran Encliclopeida Biográfica? Detras de algunas problemáticas entradas como la correspondiente al  caudillo, están personas vinculadas a la derecha política, a la oligarquía eclesiástica o al Opus, a FAES, a la Falange, al monumento del régimen... y a la Fundación Francisco Franco , que recibió cuantiosas subvenciones, sacadas de los bolsillos de los contribuyentes y regaladas por los gobiernos de un generoso Jose Mª Aznar, cuyas querencias por el fundador de la Falange y por Franco (ese gran hombre) es de todos conocidas.

De hecho, fué el propio Aznar el que impultó este proyecto enciclopédico y que se remonta a 1996, cuando el PP gana por primera vez las elecciones  generales. En esta entrevista, Luis Suarez, , con clara orientación ideológica conservadora, miembro del Opus Dei, vinculado a la Asociación Francisco Franco, Presidente del la Hermandad del Valle de los Caídos (datos de la Wikipedia), justifica el porqué puso que "Franco no fue un dictador totalitario", y sí una hermanita de la caridad, en la Enciclopedia Biográfica de la Historia. Hasta el propio dictador sin falsear, le contradice en un discurso en el siguiente >> Vídeo. Hay quien dice que Hitler tampoco fue un dictador y niegan el Holocausto, pero esos, en Alemania, no se sienten en un sillón de la Academia de la Historia. Hay que joderse: los que hacen apología del fascismo y los enemigos de la Libertad, dándonos clases de historia.
Pero aquí, en España, en nuestra sacrosanta "transición" de la dictadura a la democracia permitimos que todos los fascistas siguieran ocupando sus puestos en todas las instituciones del Estado, el ejército, en la judicatura...y que, de la noche a la mañana, se reconvirtieran en "demócratas de toda la vida" aglutinados en un partido AP (hoy PP). Y de aquellos polvos, ahora tenemos estos lodos:
"La historia se podría estudiar sólo desde una perspectiva digestiva. Durante la Transición, por ejemplo, nos tragamos un bolo alimenticio que no había manera de metabolizar. El pacto entre franquistas y demócratas se firmó bajo la amenaza de un golpe de estado (o de varios), de modo que cerramos los ojos, nos tapamos las narices y nos llevamos a la boca la cuchara llena hasta los bordes de bazofia. Como gente bien educada, los participantes en el festín aseguraron que el guiso era perfecto. Fue un guiso que dio la vuelta al mundo. La transición de la dictadura a la democracia devino en el estofado de moda en la prensa internacional. Viajara a donde viajara uno, le preguntaban por los cocineros. Uno tenía sus dudas. Una dictadura de 40 años da para muchos crímenes, para miles de tropelías económicas, para infinidad de torturas. Chocaba que los criminales, los ladrones y los torturadores se fueran de rositas. Pero en los cuarteles había ruido de sables y no era cuestión de volver a jugársela. Apuramos el guiso hasta las heces, en fin." (Juan José Millás)
Los historiadores (los de verdad) ya han dado la enésima voz de alarma. No ha sido la primera vez que lo hacen. Otras personalidades del mundo de la Cultura y el Pensamiento han alzado la voz contra el falseamiento de la Historia. Pero en este mundo al revés en el que aceptamos (y nos tragamos)  como normal  las cosas más inverosímiles, extrañas, delirantes o aberrantes, lo peor es que no tiene remedio. El revisionismo, la manipulación, la mentira, la propaganda y la apología del fascismo ya no está sólo en los panfletos periodísticos de papel o digitales, en algunas radios y en canales de televisión como Intereconomía, sino en los libros de Historia. La pesadilla de Orwell ya está aquí. 1984 es ahora. O más bien llevamos ya mucho tiempo; lo que pasa es que no no damos cuenta, que es lo que quieren

1 comentario:

Manuel dijo...

En Venezuela, chabestia ha reformado los libros de historia, intentando echar tierra a cienrto eventos históricos...También manipula a su conveniencia los medios de comunicación.

Bolívar decía: Los pueblos merecen el gobierno que tienen (más o menos)...

Saludos