lunes, 13 de mayo de 2013

ESPAÑA: Destino Tercer Mundo

COSAS QUE NO ME CREO
"Aplicarse en el optimismo antropológico basado en la idea de que la historia siempre avanza y evaluar la actual catástrofe financiera y económica como si fuera una crisis cíclica más. Los hechos y el agravamiento de la situación están demostrando ambas falacias.

(...) La clase media está en peligro de extinción. Como a los dinosaurios, que antes que ella dominaron la Tierra, un meteorito la puede barrer de muchas partes del planeta donde se creía a salvo  ara siempre, como es el caso de España. Llámese Gran Recesión, Gran Depresión, o Gran Cataclismo. Lo de menos es el nombre, pero desde luego no se puede decir que sea una crisis más. Lo que estamos viviendo sólo en sus albores no tiene paragón histórico alguno. Ni siguiera la Gran Depresión del 29 sirve de referencia. Desgraciadamente de aquel marasmo se salió gracias a la Segunda Guerra Mundial. No parece previsible que un conflicto bélico vaya a salvarnos ahora. Así que nadie puede aventurar cómo escaparemos de ésta. 

España está en el centro de esa vorágine de depresión económica sin salida que amenaza con destruir todos los lazos sociales que dan estabilidad a una nación y el futuro de varias generaciones. Durante casi una década ha vivido subida a una ola inmobiliaria que ha alimentado la economía artificialmente, suplantando la carestía de industrias propias. Frente a otros países tenemos la peculiaridad de un paro masivo y enquistado (...) Aunque el detonante ha sido el estallido de la burbuja inmobiliaria, la verdadera causa de que España haya caído en un pozo cuyo fondo no hemos tocado y, peor aún, no se perfila ninguna escapatoria, es que no producimos nada. (...) Todo lo que consumimos viene de mercados exóticos, de China, India, Bangladesh, Vietnam...(...) Atrapados por la fortaleza de una moneda única, y cumplido el sueño de firmar una hipoteca por encima de nuestras posibilidades, los españoles nos hemos dedicado a viajar por los rincones del mundo, al comprarnos el último smartphone, a llenar las autopistas de 4x4... Ese espejismo de nuevos ricos sin ocupación alguna se ha esfumado, y ahora nos damos cuenta que caminamos indefectiblemente hacia la penuria. (...) las generaciones futuras no van a viajar, sino a emigrar. Y no van a vivir peor que sus padres. Con suerte, van a sobrevivir como sus abuelos. 

LO PEOR ESTÁ POR LLEGAR
Los mercenarios del optimismo, como yo les llamo porque trabajan a sueldo de los que verdaderamente mandan y han arruinado el país, les han estado contando, y aún hoy lo siguen haciendo con total impunidad, que de ésta también saldremos. Y claro que vamos a salir, pero empobrecidos hasta unos niveles que no se recuerdan desde los años cincuenta, con varias generaciones perdidas, trabajo escaso y mal pagado, y unos jubilados que van a ver esfumarse sus cotizaciones y sólo podrán aspirar a pensiones mínimas de caridad.

Pese a los mensajes tranquilizadores de los políticos y los medios de comunicación cómplices, el sistema financiero español está quebrado, con un nivel de endeudamiento brutal, tanto público como privado. (...) España como país está abocada a la suspensión de pagos, a una quita sobre la astronómica deuda que ha colocado en los mercados internacionales en forma de letras, bonos y obligaciones y que es imposible devolver.

Ya ocurrió en Argentina en 2001 que adoptó de forma suicida el dólar como moneda nacional con la misma ligereza que nosotros nos pasamos al euro. El país se sumió en un empobrecimiento general, con ricos y pobres, sin nada entre medias, como modelo social, y el populismo y la corrupción como sistema político. La argentinización de España es hoy una realidad. Los jóvenes preparados tienen como única salida la emigración; el resto, es carne de cañón de las villas-miseria que se están levantando a las afueras de nuestras ciudades. Los trabajadores van camino de convertirse en lumpen, sin conciencia de clase, con salarios de supervivencia, predestinados  a jubilaciones con pensiones asistenciales.

España está ya inmersa en un retroceso de sus condiciones de bienestar, a los índices de los años cuarenta o cincuenta. Y frente a lo que pueda pensarse, vamos a sufrir ese empobrecimiento con resignación, porque, paradójicamente, ese periodo de bienestar nos ha vacunado contra la revolución, nos ha desarmado para oponer resistencia frente a los poderes establecidos. Este es un libro que pinta un futuro triste y no cree que haya escapatoria posible. Por eso, no lo recomiento a optimistas o a votantes de los partidos mayoritarios. Si acaso va dirigido a algún otro lector inquieto, harto de leer las mentiras patrocinadas que le han estando contando los diarios durante tantos años
"

Extracto del Prólogo de España, Destino Tercer Mundo de Ramón Muñoz Moya

TRANQUILOS, ES SÓLO UNA MALA RACHA
El último capítulo de este libro se titula NADIE NOS SACARÁ DE ÉSTA (Pero ojalá me equivoque), en la que trata las diferentes soluciones o recetan que presentan ciertas alternativas políticas  o expertos economistas: "los oficialistas,  partidarios de un ajuste duro y el recorte a cualquier precio; los keynesianos, a favor del gasto y mayormente público, para despertar la economía; y los utópicos, que confían en la buena fe de la ciudadanía frente a los malignos mercados y los siniestros indivíduos que nos gobiernan."
El autor no se encomienda a ninguna de las partes y  se mantiene incrédulo porque, "paradójicamente, todas ellas en algún momento se confían a la Divina Providencia".

El movimento 15M es nombrado como "una anécdota de color" con que se rellena los telediarios y que "ilustra muy bien esta batalla perdida: no habrá revolución. Por mucho que estética y emocionalmente nos impresione ver una marea de manos blancas como las que agitaban en las plazas estos chicos y chicas del 15M, esa forma de oponerse al sistema es como intentar rendir un rinoceronte buscándole las cosquilles en el sobaco. No se hicieron las revoluciones con palmas al aire ni con consignas ilusorias, sino con adoquines y sangre. Ninguna revolución triunfó a base de lemas y buenas intenciones."

Bienvenidos al Tercer Mundo
(...) Queridos amigos del 15M, los niños galeses no salieron de las minas en el siglo XIX porque los potentados sintieran lástima de sus caritas tiznadas y de los lamentos de sus progenitores. Hubo huelgas, queda de propiedades, cargas policiales y sangre. Y lo mismo sucedió con la abolición de la esclavitud y con cada uno de los derechos laborales conquistados en el siglo pasado. Uno por uno. A fuerza de disfrutar de esos derechos en el mundo occidental, nos hemos creido que eran gratis, que estaban incluidos en el contrato. Bastaba con nacer y ya los tenías garantizados. Por eso, ni siquiera nos hemos planteado cómo defenderlos si se ponían en peligro."

Finalmente el autor nos da la "bienvenida al tercer mundo" con trabajos precarios y mal pagados, pensiones de caridad y servicios sociales de urgencia. La sanidad, la educación y otros servicios serán duales: una de calidad de pago para ricos y para el resto las públicas, de copago y de mala calidad. El destino que nos espera es como el de los paises subdesarrollados de Asia o latinoamérica como Argentina o Mexico. "Un modelo de paises con una  minoría oligarquía y clase dirigentes con todos los privilegios, frente a la mayoría de la población luchándo sólo por la superviviencia. Un tercer mundo con conexión de fibra óptica, Wi-Fi, smartphones y televisión por satélite. Pero también con la vuelta a viviendas donde de hacinarán varias familias con ingresos de subempleos temporales o trabajos en negro que a duras penas permitiran para las necesidades básicas. A ese tercer mundo es al que nos encaminamos, sigilosamente, sin grandes protestas".

"Los ciudadanos siguen movilizándose más por los triunfos de la selección española o la victoria en la Champion de su equipo que en defensa de sus salarios, pensiones y servicios sociales..."
 
VÍDEO de la Entrevista en El Periodista Digital:


2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Es muy duro esto pero hay tantos tercer mundos... Y más que se avecinan. No solo España. Portugal, Italia, Grecia que ya lo es. Y los que ya lo eran. Pero espero que te hayas equivocado un poco. Pienso que hay muchas personas con la cabeza bien amueblada.
Un abrazo

Runaway dijo...

"El futuro es una bomba de relojería que hace tic-tac en el presente" ( S. Spender) Tic-tac tic-tac...

Para quienes sigue su vida normal le cuesta más abordar el mapa al completo Katy, ni perciben la hoguera en toda su claridad, porque siguen desayunando a la misma hora y siguen haciendo planes para el fin de semana, pero una tragedia griega se está desarrollando.

Intentemos imaginarnos qué puede pasar cuando los millones de parados y sus familias se queden definitivamente sin ahorros, sin la ayuda de sus padres ancianos o abuelos, o sin la mísera aportación social que aún reciben del Estado. ¿Qué ocurrirá cuando esos millones que están en paro se harten de esperar por un trabajo que nunca llega, o por “algo” que les guíe hacia el futuro? ¿Qué ocurrirá con la salud de los españoles que no tengan para comer o ni siquiera fuerza para ir al médico? Entonces se mascará la catástrofe. Entonces la tragedia griega será una realidad. No hay que mirar al país helénico, en el nuestro está ocurriendo ya.

Pero yo, que me repito más que el ajo, la cebolla y el tomate frito, en el 2009 negaba la crisis como la negó Zapatero. ¿Crisis, que crisis? ¿Dónde está la crisis? Yo no veo ningún signo, ninguna señal, decía. Trabajaba en un hotel de 4 estrellas, con bastante faena y estresado, la gente comprando el las tiendas, los bares rebosados y muchos restaurantes había que reservar mesa para poder comer. En la cena de empresa de la navidad de ese año, uno de mis jefes me dijo que esperara, que diera tiempo al tiempo, tiempo de que los parados no encontraran trabajo y se les acabaran la ayuda.

Hoy soy uno de esos parados de larga duración- en dos años sólo he podido conseguir dos contratos temporales, uno de 10 días y otro de dos meses- y las ayudas y ahorros se están acabando, sin posiblilidades nis perspectivas de encontrar trabajo a mis 51 años. El hotel donde trabajé hicieron un despido colectivo y ahora está con la mitad de la plantilla, al igual que han hecho otros muchos, otros han cerrado. Los negocios de hostelería que se mantienen a duras penas por la caida del consumo y las ventas no contratan y la plantilla que tienen tienen que trabajar más horas, por menos dinero y haciendo la labor de dos empleados.

¿Qué idea de futuro se puede esperar cuando ves caer día tras día las hojas del calendario y como la Ley de Murphy, el empeoramiento empeora cada vez más?

"Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, imagina una bota aplastando un rostro humano incesantemente." (George Orwell)