sábado, 14 de noviembre de 2020

LA IDEOLOGÍA INVISIBLE / NUEVO ORDEN MUNDIAL

 ¿ORWELL o HUXLEY? ¿UNA SOCIEDAD OPRIMIDA O NARCOTIZADA?

Se percibe desde hace un tiempo en Occidente un creciente descontento con los sistemas políticos, una pérdida de credibilidad de los dirigentes y las instituciones. Y una desconfianza en los medios de comunicación, raramente capaces de ofrecer información y opinión independientes. Pero no existe acuerdo sobre las causas de este fenómeno. Mientras unos cargan la culpa sobre las élites y los grupos de presión por su poder desmesurado, por manipular la información, por difundir ideologías absurdas, contrarias al sentido común, otros atribuyen la responsabilidad a los ciudadanos por su pasividad, indolencia, desconocimiento o comodidad, por su extrema apatía y dejación, que permiten a los gobernantes actuar a placer y voluntad. Entonces, ¿hay que buscar la raíz de estos males arriba o abajo? ¿En la perversión de las instituciones, en la depravación del poder o, por el contrario, en la acentuada desidia de las masas?
En Amusing ourselves to death (1985) Neil Postman plantea ingeniosamente esta disyuntiva contraponiendo las dos distopías más geniales del siglo XX: 1984, de George Orwell y Un Mundo Feliz de Aldous Huxley. Ambas describen SISTEMAS TOTALITARIOS CON UN DESMEDIDO CONTROL POLÍTICO Y SOCIAL, donde no queda rastro de la democracia clásica. Pero cada novela señala un camino distinto al despotismo:
-. En la distopía orwelliana la opresión es explícita, agobiante y activa. Pero la tiranía huxleyana resulta sutil, imperceptible para mucha gente que se siente feliz, cómoda, encantada con ella.
.- En una, el gobierno prohíbe los libros peligrosos; en la otra no necesita proscribirlos pues a nadie le interesan.
-. En la primera, el poder tergiversa la verdad, controla la información y la ofrece a cuentagotas; en la otra, el torrente de información es tan abrumador que la verdad queda disimulada, disuelta en un océano de noticias irrelevantes.
-. En la sociedad orwelliana la cultura está cautiva, en la huxleyana es simplemente insustancial, frívola y trivial.
La tiranía de '1984' es aparentemente más opresiva… pero resulta mucho más fácil de identificar y combatir que la de 'Un Mundo Feliz'. Siempre habrá personas dispuestas a resistirse a una dictadura represora pero no hay tantas que se opongan a un despotismo paternalista, donde la gente se deleita con diversiones banales mientras se desentiende de los problemas reales. SE REBELA ANTES EL OPRIMIDO QUE EL NARCOTIZADO.
Alexis de Tocqueville anticipó hace casi dos siglos este peligro:
“Trato de imaginar nuevos rasgos con los que el despotismo puede aparecer en el mundo. Veo una multitud de hombres dando vueltas constantemente en busca de placeres mezquinos y banales con la que saciar su alma. Cada uno de ellos, encerrado en sí mismo, es inconsciente del destino del resto. Sobre esta humanidad se cierne un inmenso poder, absoluto, responsable de asegurar el disfrute. Esta autoridad se parece en muchos rasgos a la paterna pero, en lugar de preparar para la madurez, trata de mantener al ciudadano en una infancia perpetua”.
EL DEVASTADOR EFECTO DE LA TELEVISIÓN:
Postman afirmaba que el mundo occidental ha evolucionado siguiendo las pautas de Huxley, no las de Orwell. Pensaba que los cambios en la tecnología de la información, especialmente la televisión, habían generado una sociedad de banalidad y diversión, que rechaza el pensamiento, que se infantiliza a pasos agigantados. La tele no requiere formación, capacidad comprensiva o lectora ni pensamiento crítico. Y ofrece noticias sin contexto, seriedad ni valor. No hay conceptos, sólo variedad, novedad, acción y movimiento; puro placer y entretenimiento. La pequeña pantalla anula los conceptos, las ideas, atrofia la capacidad de abstracción y anquilosa el entendimiento, sustituyendo el conocimiento profundo por una visión superficial.
Por ello, los televidentes estarían muy entretenidos pero pésimamente informados, aunque su percepción sea justo lo contrario gracias a esa falsa sensación de conocimiento que ofrece la pequeña pantalla. Pocas cosas resultan más correosas, más difíciles de combatir que la ignorancia disfrazada de sabiduría, ese 'panem et circenses' para unas masas embrutecidas que se creen Cicerón. La tele no prohíbe los libros; simplemente los desplaza con la ley del mínimo esfuerzo. Para Postman, no es que los dirigentes engañen ahora mejor que antes; es la sociedad la que ha perdido la capacidad de detectar la mentira.
Postman acertaría, en parte, a juzgar por esa apoteosis de vulgaridad que se ha contagiado incluso a buena parte de la prensa seria. Algunos medios escritos imitan a ciertos programas televisivos promocionando el cotilleo más obsceno, el chascarrillo, el escándalo, el sensacionalismo, esas noticias que hacen las delicias del público con mentalidad adolescente. Se percibe una fuerte deriva hacia el puro entretenimiento, la mera diversión, en detrimento de la información y análisis rigurosos.
Pero existen otros elementos que apuntan más a la línea de 1984, como el control que ejercen los gobernantes sobre los medios para manipular la información, sea de forma directa o indirecta. O los malsanos vínculos que, en muchos países, parte del periodismo mantiene con el poder político y económico. Unas relaciones basadas en intercambio de favores o la utilización de la información como moneda de cambio para obtener ventajas, prebendas o subvenciones.
También es orwelliana LA ASFIXIANTE OPRESIÓN DE LA CORRECCIÓN POLÍTICA, CREADORA DE UNA ABSURDA NEO-LENGUA OBLIGATORIA , que condena a los transgresores a la marginación, el vilipendio o el ninguneo. La corrección política es una ideología opresora, que pretende fijar la forma de hablar, de sentir, de pensar, inmiscuiyéndose en los más íntimo de su vida personal y familiar ... Un marco en el que el GRAN HERMANO, ese dictador genialmente descrito por Orwell, intentaría vigilar todas y cada una de las conciencias… afortunadamente con un éxito incompleto.
Aceptémoslo, Occidente posee hoy día bastantes elementos huxleyanos y unos cuantos orwellianos. Pero todavía espacios de libertad… para quien tenga los arrestos de ejercerla.


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“Nos enfrentamos a un nuevo y temible totalitarismo, una ideología invisible , líquida y polimórfica que desborda las tradicionales fronteras ideológicas. Un monstruo con vida propia que apela a las emociones y no a la realidad, que promete proporcionar aquello que cada uno desee, aunque sea una identidad imposible. Incrustado dentro del propio poder, compra voluntades, proporciona provendas a quienes son sus cómplices y castiga con la muerte civil la quines lo desafían .”

Con una prosa directa y sin ornamentos, Javier Benegas desgrana para el gran público las claves de un nuevo totalitarismo, una ideología invisible que desborda las tradicionales fronteras partidistas y que ha penetrado en las sociedades democráticas, infectando como un virus nuestro pensamiento y estado de ánimo. LA IDEOLOGÍA INVISIBLE ES ALGO MÁS QUE UN LIBRO, ES UN VIAJE EN BUSCA DE LOS ORÍGENES DE ESTA AMENAZA PARA ENTENDERLA Y DESACTIVARLA.
El brusco cambio de mentalidad que supuso la Gran Guerra de 1914, en especial para una nueva generación de europeos; la ingeniería social sueca como vía alternativa al marxismo que arranca en los años 20 del pasado siglo y se hace omnipresente durante la década de 1970, propagándose en el mundo occidental; las revueltas de los años 60, cuyo catalizador fue otra guerra, la de Vietnam; la historia en apariencia congelada por la Guerra Fría, que se descongelará y desbordará a Occidente como un tsunami silencioso tras la caída del Muro de Berlín; la consolidación del Gran Gobierno que permitirá a los estados no sólo redistribuir la riqueza, sino recrear la moral de la sociedad; las mutaciones ideológicas que emergen de los escombros de las viejas ideologías; el auge del imperio de los expertos y la dictadura del Bien; la vehemencia de las élites y su virulento choque con las redes sociales; la reactancia social que eclosiona con una fuerza inusitada en el presente… Todos estos elementos y otros hallazgos dan forma a un libro que, como un potente foco, arroja luz sobre las tinieblas del presente.
LA IDEOLOGÍA INVISIBLE no es una aseada y conveniente teoría del todo, es un libro crítico e inquietante que analiza un vertiginoso proceso de transformación que, como la hidra tiene, numerosas cabezas . Una lectura imprescindible para quien, joven o mayor, decida ir más allá de la espuma de la noticia y NO TENGA MIEDO A PENSAR POR SÍ MISMO Y ENFRENTARSE A CUESTIONES INCÓMODAS.
Su autor, Javier Benegas (1965) es un escritor y periodista español precursor del llamado “periodismo lento”, cuyos artículos son muy celebrados por el público. Es autor de Sociedad terminal: la comunicación como arma de destrucción masiva (2007) y coautor de Catarsis. Se vislumbra el final del régimen (2013). Es cofundador del diario digital Vozpópuli, del que fue jefe de opinión. En la actualidad dirige el diario de análisis y opinión DISIDENTIA, del que también es fundador. Es conocido en las redes sociales por su activismo EN DEFENSA DE LA LIBERTAD Y LOS VALORES DE LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL.
Javier Benegas, DISIDENTIA + Entrevista al autor >>
https://youtu.be/YhC28UN9jm0

miércoles, 28 de octubre de 2020

UN NUEVO COMIENZO...

UN NUEVO COMIENZO (SI)... 

Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila,
cuando todo a tu alrededor es cabeza perdida,
Si tienes en ti mismo una fe que te niegan,
y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.

Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera; 
Si engañado, no engañas, 
Si no buscas más odio, que el odio que te tengan… 
y aun así no te las das de bueno ni de sabio. 

Si eres bueno, y no finges ser mejor de lo que eres;
Si al hablar no exageras lo que sabes y quieres. 
Si sueñas, y los sueños no te hacen su esclavo;
Si piensas y rechazas lo que piensas en vano. 

Si tropiezas con el triunfo, si llega tu derrota, 
y a los dos impostores les tratas de igual forma. 
Si logras que se sepa la verdad que has hablado, 
a pesar del sofisma del Orbe encanallado. 
Si vuelves al comienzo de la obra perdida, 
aunque esta obra sea la de toda tu vida. 

Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría
tus ganancias de siempre a la suerte de un día;
y pierdes y te lanzas de nuevo a la pelea, 
sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era. 

Si logras que tus nervios y el corazón te asistan,
aun después de su fuga de tu cuerpo en fatiga, 
y se agarren contigo cuando no quede nada 
porque tú lo deseas y lo quieres y mandas. 

Si hablas con el pueblo, y guardas tu virtud, 
Si marchas junto a Reyes con tu paso y tu luz, 
sin menospreciar por ello a la gente común 
Si nadie que te hiera llega a hacerte la herida. 

Si todos te reclaman y ni uno te precisa 
Si llenas el minuto inolvidable y cierto, 
de sesenta segundos que te lleven al cielo… 
Todo lo de esta tierra será de tu dominio, 
y mucho más aún: serás Hombre, ¡hijo mío! 


 “IF”, Rudyard Kipling 

En el VIDEO se ha cambiado la letra del poema original de Kipling
.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Asturias verde de montes...

Paisaje Protegido de la Sierra del Áramo, primer término embalse Alfilorios y Monsacro a la izda.  Cercanías de Oviedo.

Yo soy un hombre del sur...


Aprovechando que hoy es el día de Asturias y después de más once años afincado en esta bendita y hermosa tierra por voluntad e iniciativa propia, me dispongo a dedicarle una nueva entrada en el blog. Para un hombre que procede de la tierra sedienta y seca del sur, desde el principio le llamó mucho la atención el poco valor que le dan al clima templado y húmedo de características atlánticas del que disfrutan, que hacen de esta región se mantenga verde todo el año, que en los ríos corra persistentemente el agua, que la misma nunca escasee y que se mantengan los variados y ricos ecosistemas y espacios naturales de que disponen, desconocidos o ignorados para muchos de los nativos, pero que hace más de veinticinco años que le valió el slogan turístico "Asturias Paraiso Natural", un paraiso que no existe, ha desaparecido o ha sido deteriorado en gran parte del resto del país.

Tienen una relación amor-odio con la lluvia. Ésto funciona así: si lleve todo son malas caras y  quejas. Sin parar, hasta el infinito. Pero entonces para. Una semana sin lluvia completamente feliz. Dos semanas y notan que la piel se les está secando. Tres semanas y ya hablan de sequía cuando en el sur o en otras partes del mundo pueden estar hasta cinco o seis meses sin caer ni gota, año tras año, con los campos, ríos y acuíferos secos, embalses semivacíos y pueblos que se tienen que abastecer de agua a través de camiones cisterna.  Cuatro semanas y creen que el apocalipsis del calentamiento global ha llegado y que la Asturias eternamente verde va a ser un desierto en tres meses. (Todas las preocupaciones desaparecen cuando vuelve a llover y vuelven a odiar la lluvia y añorar el sol de forma inmediata).

Todo el invierno quejándose del frío, esperando el calor, suspirando por poder ir en manga corta…Viene un día de temperatura primaveral entre lo 20-22 grados -ni frío ni calor- o un poco más cálida de 25º  y
ya dicen que hace un calor insoportable. No más de una decena de días en todo el verano en el que las temperaturas pueden llegar en algunos puntos de la región a 30º (es decir, que la sensación térmica es de 33º por la humedad) para ellos es el mismo infierno... No sé cómo aguantarían éstos con más de 40º a la sombra, en un andamio o segando en una campiña en el valle del Guadalquivir a pleno sol un verano donde el termómetro llega a marcar 60º  sin una sombra que les protega, o cómo dormirían por las noches en Málaga con el 'Terral' que puede llegar a subir las temperaturas nocturnas hasta los 36º.

C
asi todas las borrascas que llegan a Asturias entran por el Atlántico del oeste o noroeste hacia el este, llegando primero a Galicia ("el gallego"), seguir por Asturias para continuar hacia el este por Cantabria, el País Vasco y Navarra, Aragón y Pirineos. Aunque no es lo más frecuente, también puede llover en verano cuando el anticiclón de las Azores se desplaza un poco hacia el sur y deja vía libre a las borrascas que entran por el atlántico hacia Francia, las islas británicas e Irlanda. Unas veces pasan por el norte de la península de lleno y otras lo hacen de manera parcial , aunque tan sólo sea de refilón. Además está el factor del muy montañoso relieve asturiano, con  infinidad de intrisecados valles por toda la cordillera cantábrica, lo cual favorece la inestabilidad.
Por todo eso,  a veces cae chaparrones en pleno verano o da una tregua de de uno o varios días refrescantes a lo que los asturianos llaman "calor". Todo un regalo que se ha podido disfrutar durante varias veces durante este verano. Mientras el resto del país sufría la canícula persistente y continuada bajo un sol plomizo, abrazador e hiriente y aquí en esas treguas se podía disfrutar del frescor, la limpieza del aire y  el verde paisaje, pues nada... y vuelta la burra al trigo, la vaca al prao y la cabra al monte: vuelta al mismo bucle; malas caras y protestas. Pero los días de lluvia son tan bellos y necesarios como los días de sol.



País de pelayos, orgullosos de que Asturias sea la cuna de la nación española ("Esto es España y lo demás tierra conquistada"). Aislados por una frontera natural que es la cordillera cantábrica, atrasados y encerrados en ellos mismos - hay quienes no han viajado más que en un radio de no más de un centenar de kilómetros  o menos, o no conocen otro horizonte del que se divisa en el prao o en el chigre - la palabra cosmopolita les suena a chino-. Es más común la actitud gregaria, chovinista, nacionalista y excluyente.
Lo que en cualquier otro lugar es normal, aquí lo ven como raro o extravagante. Lo de los dialectos y acentos de otros paises extranjeros o regiones españolas, sobre todo la andaluza, lo llevan muy mal.  Todas esas cosas propicia la intolerancia, el racismo y la xenofobia incluso para los nacionales.  He tenido varias experiencias negativas y muy desagradables a consecuencia de ello. Sin embargo, muchos dicen que los cántabros y castellanos son más paletos y cerrados que ellos. Aunque hay un dicho que dice que "los gallegos y asturianos son como primos hermanos", la realidad es que no se llevan. Si un asturiano va a Galicia y quiere congraciarse con un gallego dicéndole el dicho, éste le dirá: "si pero los primos ustedes". Hay muchos malentendidos en el resto del país que confunden a los asturianos con gallegos. Leí un libro en clave de humor, entrañable pero al mismo tiempo crítico y sin pelos en la lengua de un autor asturiano, titulado ¿Cómo ye lo nuestro hó?  que intenta aclarar algunas confusiones.


"Ye" significa es.


Que nadie se empeñe en buscar un sinónimo al verbo asturiano "prestar"; es una mezcla de todos estos verbos: "hacer ilusión", "gustar", "disfrutar", "molar", "agradar".."Me prestó un montón verte en la fiesta
."

En general, las palabras que terminan con "a" se les cambia por la "e": Asturias es Asturies, copas se convierte en copes; y las que terminen con "o" se les cambia por una "u" así, un sordo es un sordu y un prao es un prau. El "orbayu" es que una lluvia fina muy frecuente aquí, ("el chirimiri" se dice en Bilbao). No se dice está chispeando, sino está "orbayandu"
.

Un hijo es un "fíu"; una hija, "fía". También "nenu", "neño" o "ñeña". Si te dicen "ese es un guaje", es que es un crío, un chavalín. Y, por el contrario, un "paisano/a" es un señor/a mayor y del pueblo o la comarca. Güelu o güela " es abuelo o abuela. Si tienes "mozu" (mozo) significa que tienes novio y les moces son "las chicas". Un "babayu" es un tonto que dice "babayes". Un "faltusu" es un faltón mal educado. Un cerdo (animal) y los que tienen falta de higiene son "gochus", y los que dejan todo sucio lo dejan todo hecho una "gochada".


Una "caleya" es un camino o caminín. Un "chigre" es una sidrería. El chigrero el dueño del local. Se dice vamos a tomar una "sidrina" o un "cafetín", una "cervecina" o un "vinín". Coger una "mamada" (también "chumar") es emborracharse y estar "mamado" es estar borracho. Si te digo que mañana te invito a una "espicha" .. ¡no me mires con esa caraa..! Te estoy invitando a un "cócktel" en un "chigre" donde habrá sidra y picoteo pero todo de pie, no de sentado.


Tener "fame" es tener hambre y aquí deben de haber pasado mucha porque comen sin sentido; una persona come por varias como si al día siguente les fuera a faltar la comida. Como no hay picoteo te tienes que meter entre pecho y espalda una fabada, un chuletón de segundo y un arroz con leche de postre. Las patatas son patatines. El "pixín" es rape, los boquerones "bocartes" y las sardinas "parrochas" (fritas, nada de plancha o en espeto como en las playas de Málaga y la Costa del Sol)


En Asturias no hay un concepto de tapa como se conoce en el resto del país. Es como una isla: nada más traspasar la línea que demarca la circunscripciones  de las comunidades o regiones limítrofes es otro mundo. Más avanzado o civilizado, pero también, o tal vez, más deteriorado.  Aquí una tapa es una ración, por lo general, grande, para comer uno sólo o compartir con alquien. La tapa, como nosotros lo entendemos, aquí es un pincho o un "pinchín", generalmente es un pequeño bocadillo estilo pulga con filete de pollo empanado, baicon con queso y la clásica tortilla. No hay más. En la mayoría de los chigres ni eso, ni siquiera unos frutos secos, unas olivas o canapés como aperitivo de cortesía de la casa. A hierro. Por no dar no dan ni las gracias. Muchos sectores económicos, pero sobre todo en lo que se refiera a la hostelería y restauración
aquí es tercermundista. La mayoría de los empresarios de la hostelería y  la restauración son unos negreros explotadores. Unos piratas que mantienen a sus empleados con jornadas maratonianas un mínimo de 12 horas sin descanso, con contratos basura o precarios para cotizar o pagarles como si trabajaran seis, al mismo tiempo que le meten clavadas a los clientes. Y con las nuevas leyes y herramientas que les facilitó el gobierno todo eso ha ido a peor, con condiciones cada vez más denigrantes.  Por otra parte, no saben trabajar con un mínimo de profesionalidad: no hay una racionalización del trabajo, muy a menudo carente de toda lógica, racionalidad, eficiencia. Todo eso hace que se despedicie mucho tiempo, energía, fuerza, efectividad y eficacia. Es habitual la burricie, la cutrez,  el mal servicio y atención al cliente, el descuido de los detalles... Aun así, y sin embargo, hay establecimientos exitosos que lo petan - y que lo podrían petar aún más si hicieran las cosas bien y fueran más eficaces- y están sobrevalorados en Tripadvisor. Parece ser que con dar de comer en cantidad, muchos negocios marchan solos. Y hablo desde diferentes perspectivas y desde mi propia experiencia: por un lado como usuario o cliente, muy observador que está siempre atento a los detalles, y por el otro como profesional del sector con años de experiencia en negocios y locales de todo tipo y en diferentes lugares del país y en Inglaterra. Cualquiera que conozca un poco el tema o que haya estado en se haya dado un paseo por toda la geografía nacional o europea, tendrá puntos de referencia, podrá comparar y sabrá de lo que estoy hablando. 

No obstante, por lo general, (aunque hay bastantes excepciones)  la calidad de los productos suele ser buena. Eso sí, independientemente de que el producto sea de buena o mala calidad, el chigre más cutre y menos profesional, con mantelería de papel, dando un servicio pésimo de batalla con camareros saturados de trabajo sin saber dónde acudir, azotando los alimentos y tirándote la comida en la mesa, tendrá precios como los mejores restaurantes de lujo que pueda haber por toda la geografía mundial.
En Asturies se ha inventado lo mejor de la cocina mundial aparte de la fabada (y ni se te ocurra contradecirlo, que se te echan a la yugular y te rebanan al cuello): el cachopo (los san jacobos de toda la vida o los cordom bleu que lo llaman en Francia, o los flamenquines que van enrollados) , eso sí aquí admite más variaciones y es un plato desmesurado pensado para compartir entre varios, entre tres o más comensales; los frixuelos (crêpes); y el arroz con leche que es más conocido y viejo que Matusalén, aunque aquí tienen el arroz cociéndose tanto tiempo y lo ponen tan pasado que en vez de arroz con leche, en muchos casos es una crema espesa o pasta hecha de arroz y leche. Todo eso por no decir que en algún local las papas fritas con ketchup lo llaman patatas bravas, el tiramisú italiano era en realidad una tarta de chocolate, una tartita individual de queso en un cuenco de barro con una galleta del Día en lo alto como si fuera unas natillas, las cajas y los cubos del vacío en la entradas al local y al comedor y el chigrero rellenando las botellas de vino a la vista de todos y hablándote y  tratándote de tú como si fueras su colega, tu compadre o te conociera de toda la vida.

Y esto yé lo que hay....que ye pocu. Entendisteislo tou??

+ Entradas relacionadas:

* http://born-to-run-runaway.blogspot.com.es/2009/05/asturias-paraiso-natural.html

* http://born-to-run-runaway.blogspot.com.es/2009/05/rincones-de-asturias.html


lunes, 22 de septiembre de 2014

La Olla Podrida

Plaza de la Catedral, Oviedo (Asturias). En primer término la escultura de La Regenta.
«La heroica ciudad dormía la siesta. El viento sur, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el norte. En las calles no había más ruido que el rumor estridente de los remolinos de polvo, trapos, pajas y papeles, que iban de arroyo en arroyo, de acera en acera, de esquina en esquina, revolando y persiguiéndose, como mariposas que se buscan y huyen y que el aire envuelve en sus pliegues invisibles. Cual turbas de polluelos, aquellas migajas de la basura, aquellas sobras de todo, se juntaban en un montón, parábanse como dormidas un momento y brincaban de nuevo sobresaltadas, dispersándose, trepando unas por las paredes hasta los cristales temblorosos de los faroles, otras hasta los carteles de papel mal pegados a las esquinas, y había pluma que llegaba a un tercer piso, y arenilla que se incrustaba para días, o para años, en la vidriera de un escaparate, agarrada a un plomo. Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida».

Magistral comienzo de La Regenta , la obra maestra de Leopoldo Alas "Clarín". La novela es uno de los exponentes del naturalismo y del realismo literario, basados en reflejar la realidad tal y como es, en reproducirla con una objetividad documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares. Vetusta está inspirada en la ciudad de Oviedo. El autor se sirve de la ciudad como símbolo de la vulgaridad, la incultura, el fariseísmo, la podredumbre y la miseria moral. Causó polémica siendo censurada por el obispo de Oviedo después de publicarse. Durante la Guerra Civil, Leopoldo Alas Argüelles , hijo de Clarín y rector de la Universidad de Oviedo fue asesinado: algún falangista de la ciudad alardeaba de haberle matado "para cobrarle las blasfemias que escribió su padre en La Regenta". Posteriormente, durante la dictadura franquista también fue cesurada y vetada. 
Aunque, en rigor,  no es una novela histórica,  describe muy bien  el marco histórico y social de la España de la Restauración en una ciudad de provincias, donde impera la corrupción y el caciquismo, la decadente aristocracia y el auge de la burquesía y el anticlericarismo.  Una novela psicológica  con un retrato despiadado de la condición humana; con más de un centenar de personajes donde el autor hace un certero análisis aplicando el bisturí dejándonos ver las entrañas de cada uno de ellos, desnudando sus almas, no sólo ante el lector, sino ante ellos mismos. En un ambiente social  cerrado, opresor, putrefacto de corrupción moral, deprimente, infame, vanidoso, cínico e hipócrita donde sólo importan las apariencias,  se mueve y se ve atrapada la protagonista principal, Ana Ozores, que junto a Fermín de Pas son los personajes de más intensa  y densa vida interior.

"El marqués de Vegallana era en Vetusta el jefe del partido más reaccionario entre los dinásticos. El favorito actual era (¡oh escándalo del juego natural de las instituciones y del turno pacífico¡) ni más ni menos don Alvaro Mesía, el jefe del partido liberal dinástico. Pero éste, como un jugador de ajedrez que juega sólo, lo mismo se interesa por los blancos que por los negros, Eran panes prestados. Si mandaban los del Marqués, don Álvaro repartía estanquillos, comisiones y licencias de caza, y a menudo algo más suculento, como si fueran gobierno los suyos; pero cuando venían los liberales el Marqués de Vegallana seguía siendo árbitro en las elecciones, gracias a Mesía, y daba estanquillos, empleos y hasta probendas. Así era el turno pacífico en Vetusta, a pesar de las apariencias de encarnizada discordia. Los soldados de filas, como se llamaban ellos, se apaleaban allá en las aldeas, y los jefes se entendían, eran uña y carne. Los más listos algo sospechaban, pero no se protestaba, se procuraba sacar tajada doble, aprovechando el secreto. Vegallana era cacique honorario; el cacique en funciones, su mano derecha, Mesía."

"Las bellas ventustenses , como dice el galletillero de El Lábalo, no saben salir de las tiendas de modas.  Los señoritos se pasean por la acera dispuntando en voz alta para anunciar su presencia. Gozan la ilusión de creerse en otra parte sin salir de su pueblo. Tienen la necesidad de verse y codearse, y oir ruido humano. Es de notar que los vestustenses se aman y se aborrecen; se necesitan y se desprecian. La aparente cordialidad y la alegría expansiva de todos oculta un fondo de rencores y envidias. Uno por uno los vestustenses maldicen de sus conciudadanos, pero defienden el carácter del pueblo en masa. En el casino acontecía lo que es ley general en todos los corrillos. Entre todos murmuraban de los ausentes, como si ellos no tuvieran defectos, estuvieran en el justo medio de todo y en la vida hubieran de separarse. Pero marchaba uno, y los demás le guardaban el respeto por algunos minutos. Cuando ya debía estar en casa el temerario, algunos de los que quedaban decía de repente, 'como ese otro'. Y todos sabían de aquel gesto de señalar a la puerta y tales palabras significaban: ¡Fuego graneado¡.  Y no le quedaba hueso saneado a ese otro. En particular 'las personas decentes' de palcos principales y pateas, que no iban al teatro a ver la función, sino a mirarse y despellejarse de lejos. En opinión de la dama ventustense, en general, el arte dramático es un pretexto para pasar tres horas cada dos noches observando trapos y los trapicheos de sus amigas y vecinas". 

El único personaje noble que mantiene su libertad, integridad y dignidad a salvo es precisamente Frígilis, un personaje tomado por todos como un loco, al que no le gusta el teatro, ni se muestra ni pavonea en la vida social como los demás ;un cazador, naturalista y amante de la naturaleza que casi nunca está en la ciudad.

"Así la influencia de la filosofía naturalista de Frígilis llegó al alma de Quintanar por aluvión: insensiblemente se le fueron pegando al cerebro las ideas de aquel buen hombre, de quien los ventustenses decían que era un chiflado, un tontiloco. Frígilis despreciaba la opinión de sus paisanos y compadecía su pobreza de espítitu. 'La humanidad era mala pero no tenía la culpa ella. El oidium consumía la uva, las patatas tenían su peste, vacas y cerdos las suyas; es ventustense tenía la envidia, su oidium, la ignorancia su pistón, ¿qué culpa tenía él?' Frígilis disculpaba todos los extravíos, perdonaba todos los pecados, huia del contagio y procuraba librar de él a los pocos a quien quería. Visitaba pocas casas y muchas huertas; sus grandes conocimientos  y práctica hábil en arboricultura y floricultura, le hacía árbitros de todos los parques y jardines del pueblo; conocía hoja por hoja la huerta del marqués de Corujedo, había plantado árboles en la de Vegallana, visitaba de tarde en tarde el jardín de Petronilla; pero no conocía de vista al Gran Constantino, al obispo madre, ni había entrado jamás al gabinete de doña Rufina, ni tenía con el marqués de Coruedo más trato que el del Casino.
(...) A  don Tomás le llamaban Frígilis, porque, si se le refería un desliz de los que suelen castigar los pueblos con hipócritas apavientos de moralidad asustadiza, él se encogía de hombros, no por indiferencia, sino por filosofía, y exclamaba sonriendo: Qué quieren ustedes? Somos frígilis; como decía el otro. Frígiles quería decir frágiles. Era sagaz en buscar el bien en el fondo de las almas, y había adivinado en Anita tesoros espirituales. 'Mire usted, don Víctor -le decía a su amigo- esa niña merece un rey, y por lo menos un magistrado que pronto será Regente, como usted. Figúrese usted una mina de oro en un país donde nadie sabe explotar las minas de oro; eso es Anita en mi querida Ventusca. En Ventusca lo mejor es el arbolado. Anita es una mujer de primer orden. ¿Ve usted qué hermoso es su cuerpecito que le tiene a usted hecho un caramelo? Pues cuando vea usted su alma, se derretirá como ese caramelo puesto al sol. Un alma buena no es más que un alma sana; la bondad nace de la salud...sólo creo en la bondad de la naturaleza; a un árbol la salud ha de entrarle por las raíces...pues es lo mismo, el alma...' Y seguía filosofando para venir a parar en que Anita era la mejor muchacha del Ventusca: tenía ideas puras, nobles, elevadas y hasta poéticas."

Ana Ozores de Quintanar, mujer de singular belleza y pureza, a la que todos llaman con respeto y admiración la Regenta, por estar casada con el ex-regente de la audiencia don Victor de Quintanar, y a la que se refieren como " la perfecta casada" o la mujer " inexpugnable" incapaz de caer en pecado. Huérfana de madre, con un padre noble venido a menos librepensador, republicano y que casi no pudo hacerse cargo de ella, tuvo quna infancia dura y difícil: criada primero por una despreciable y cruel aya opresora,  y después por unas tías arpías y beatas cargadas de  prejuicios, se ve forzada -para no aceptar el matrimonio de conveniencia que le tienen preparado- a encadenarse por el sagrado sacramento a un hombre mucho mayor que ella al que le procesa cariño y una amor casi paternal y al que entrega los mejores años de su vida y lozanía, pero él dedica más atención a la caza, a las comedias de capa y espada que a ella, además de a su criada Petra. En la vida de la joven Anita todo es tristeza y monotonía, sintiendo que se ahoga en en entorno mediocre y apagado en el que le ha tocado pasar sus días. Pero además de una mujer bella es una mujer sumamente compleja de altos ideales y anhelos románticos, que tiene cohibidos y sólo se rebela a sí misma, hasta que llega el día en que le asignan un nuevo confesor, don Fermín de Pas, el Provisor y hombre más poderoso de Vetusta, admirado y al mismo tiempo odiado, y que será su padre espiritual, hermano mayor del alma y que la guiará en el camino de la virtud. Pero no es sólo la fe lo que se oculta en el corazón de la Regenta, sino también el amor pasional, oculto y pecaminoso que siente por el lechuguino dandy Álvaro Mesía, el cacique local, presidente del casino y galán con fama de don Juan Tenorio y que él mismo alardea ante los demás de sus conquistas amorosas de criadas, aldeanas y mujeres casadas de la alta sociedad. 

"Ana Ozores es la mujer ideal. Tiene todo aquello a lo que puede aspirar una mujer de su clase. Es guapa, modélica y casta en los dos sentidos de la palabra. Los hombres la idolatran, las mujeres la admiran y a unos y a otras les molesta que sea tan perfecta porque les recuerda que ellos no lo son. La Regenta no es una mujer cualquiera, pero a media ciudad le gustaría verla convertida en una cualquiera. Sobre todo sus amigas de la alta sociedad, damas linajudas de rango y copete, pues todas ellas ya han probado en sus carnes los placeres de la lujuria adúltera y sueñan con que Ana caiga al lado oscuro como han caído todas.

Pero también Vetusta es, por tanto, la verdadera protagonista de la historia. A pesar de estar inspirada en Oviedo podría ser cualquier ciudad de provincias de aquel siglo o del nuestro, que conserva aún muchos de los vicios y defectos más de cien años después. No es una novela que pretenda hacer amigos: su autor, Leopoldo Alas «Clarín» carga las tintas contra la Iglesia y contra los ateos, contra los caciques y contra los obreros, contra los señores y contra los criados, contra las mujeres y contra los hombres. En el fondo, la historia de Ana Ozores es una excusa —deliciosa, pero excusa a fin de cuentas— para construir una tremenda crítica a todos los estamentos de una sociedad rancia cuya medicina es un aire nuevo que nadie sabe, quiere o puede proporcionar.

Entre los muchos aciertos de la novela hay que destacar el ojo sagaz del autor para hurgar en la psicología pero también en los hechos. Nos gustan, sí, las historias en las que nos plantean las razones por las que los personajes actúan como actúan, ¿verdad? De ese modo nos da la sensación de que el autor sabe cómo hacer para que el malvado nos parezca noble. Pues Clarín le da una hermosa vuelta de tuerca a todo eso diseccionando a cada uno de los personajes para mostrarnos su descontento con toda la sociedad. Al terminar La Regenta, el lector se queda con la sensación de que el autor no está de parte de ninguno. Tan solo un personaje se libra de la quema [Frígilis] y no es casual que sea el que menos afín se siente con la vida en la ciudad, el que más ganas tiene de alejarse del mundanal ruido de la Vetusta/España caciquil y mohosa."



La  olla podrida es, como se sabe, un guiso de nombre añejo y difícil digestión. Ya Cervantes, antes que "Clarín" la vinculó - aunque de manera irónica- con la politica nacional: "no hay cosa en el mundo de peor mantenimiento que una olla podrida. Allá las ollas podridas para los canónigos o para los rectores de de colegios o para las bodas labrodescas, y déjennos libres las mesas de los gobernadores" (El Quijote).

"Ventusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión  del cocido y de la olla podrida". En la alusión a la "olla podrida"  se dice metafóricamente mucho más de lo que se aparenta. Está describiendo esa Ventusta del último tercio del siglo XIX en plena Restauración borbónica. En esa Ventusta decimonómica, que es España, estamos, seguimos estando.

La lectura la hice en una edicion en e-book con prólogo de Benito Pérez Galdós, otro escritor representante de la novela realista y amigo del autor de La Regenta. Hay un fragmento del libro de Benito Pérez-Galdós "La fe nacional y otros escritos sobre España" publicado en 1912 y que hoy, más de un siglo después, tiene plena vigencia:


"Los dos partidos que se han concordado para turnarse pacíficamente en el Poder son dos manadas de hombres que no aspiran más que a pastar en el presupuesto. Carecen de ideales, ningún fin elevado los mueve; no mejorarán en lo más mínimo las condiciones de vida de esta infeliz raza, pobrísima y analfabeta. Pasarán unos tras otros dejando todo como hoy se halla, y llevarán a España a un estado de consunción que, de fijo, ha de acabar en muerte. No acometerán ni el problema religioso, ni el económico, ni el educativo; no harán más que burocracia pura, caciquismo, estéril trabajo de recomendaciones, favores a los amigotes, legislar sin ninguna eficacia práctica, y adelante con los farolitos... Si nada se puede esperar de las turbas monárquicas, tampoco debemos tener fe en la grey revolucionaria (...) No creo ni en los revolucionarios de nuevo cuño ni en los antediluvianos (...) La España que aspira a un cambio radical y violento de la política se está quedando, a mi entender, tan anémica como la otra. Han de pasar años, tal vez lustros, antes de que este Régimen, atacado de tuberculosis ética, sea sustituido por otro que traiga nueva sangre y nuevos focos de lumbre mental"

En un libro de viajes de Katharina Lee Bates, CARRETERAS Y CAMINOS DE ESPAÑA  del año 1900 se puede encontrar este texto: "Esta es una de las características más tristes y descorazonadoras de la situación", nos comentó un español: 'Es una insensatez, no se dan cuenta de la crisis nacional. Los políticos no se preocupan más que de enriquecerse y al pueblo, ya lo ve, no le preocupa nada más que divertirse'."


Enormes paralelismos con la España de las últimas décadas. Ya inmersos en la segunda década del siglo XXI, nada ha cambiado, todo sigue igual y con la misma mentalidad: podredumbre, caciquismo, corrupción, ignorancia, incultura, banalidad y frivolidad. Eso sí tenemos grandes y modernas infraestucturas de lujo: de autopistas que no llevan a ninguna parte, aeropuertos sin aviones, AVEs sin pasajeros; alta tecnología digital de importación en forma de televisores de plasmas HD, tables, smarthphones con conexiones 4G a internet que nos sirven para estar conectados a los medios de desinformación, manipulación, propaganda y fútbol que fomentan además la nadería, las banalidades y frivolidades.  Una sociedad  mediocre y sin valores cada vez más desinformada y manipulada; más ignorante e inculta; más pueril e infantilizada.


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miércoles, 20 de noviembre de 2013

ESPAÑA: El país que se perdió el respeto a sí mismo


* "Escuchando el debate sobre la decadencia de España podría llegarse a la conclusión de que ocurrió por accidente, que fuimos atropellados por el infortunio. Se habla de los corruptos como si fueran extraterrestres llegados de un universo lejano. Miramos al exterior y envidiamos a los políticos de otros países, sorprendidos por su estatura moral incluso a la hora de reconocer el error y renunciar. Nos preguntamos por qué tenemos que conformarnos nosotros con los mediocres, los cobardes y los golfos. Nos los eligen en Finlandia ¿No será que son reflejo de la sociedad?
España se mira al espejo y no se gusta, pero tampoco parece dispuesta a hacer nada por cambiar. Clama contra los políticos, pero vota a los de siempre. Se indigna ante la corrupción, pero pregunta si puede pagar en negro. Detesta el nepotismo, pero qué hay de lo de mi sobrino. Pide cultura, pero premia con las mejores audiencias la televisión más zafia. Y exige respeto, aunque hace tiempo que se lo perdió a sí misma.

Puede ocurrir que por traspiés de la historia, conflictos varios o mala fortuna tu país acabe en manos de Franco en lugar de Churchill. Pero nada de ello trajo la reelección de Zapatero, a Rajoy o a los glotones que ocupan desde hace lustros comunidades y ayuntamientos. Lo hizo el voto consciente de los ciudadanos. Los valencianos que dan la mayoría absoluta al PP semanas después de que sus dirigentes sean imputados por corrupción. Los andaluces que siguen apoyando a quienes desde el PSOE han convertido la región en un cortijo de corrupción, derroche y caciquismo. La España, desde Ceuta a Orense, que dice en las encuestas que volvería a apoyar masivamente el bipartidismo que ha parasitado todas las instituciones, poniéndolas a su servicio.
El resultado es esta España donde el presidente es incapaz de reunir siquiera el coraje para enfrentarse a las preguntas de un grupo de periodistas cuando es acusado de corrupción. La de los ex presidentes Felipe González y José María Aznar, cobrando como consejeros de grandes empresas sobre las que legislaron cuando estaban en el poder. La de Rodríguez Zapatero, que llegó a dirigir la nación con un currículo que no le habría servido para encontrar trabajo en una empresa familiar. La de Ana Botella, que en su mayor crisis al frente de la alcaldía de la capital, y mientras familias madrileñas enterraban a sus hijas, buscó un spa donde relajarse en Portugal. La España del rey que dice que es hora de apretar los dientes, antes de fugarse con su “amiga entrañable” a cazar elefantes a África. La de quienes otorgan trato de favor a Emilio Botín para que regularice 2.000 millones de euros que su familia tenía en Suiza, pero exprimen hasta el último céntimo a quienes no pueden pagarse un autobús a Zúrich. La España de Bárcenas, amasando 22 millones de euros cuando hacía las cuentas del partido en el gobierno, al parecer sin que ninguno de sus dirigentes se diera cuenta. La de los 300 cargos públicos imputados por casos de corrupción que probablemente serán reelegidos por esta España que luego se preguntará qué hizo para merecerlos."

* El país que se perdió el respeto a sí mísmo by David Jiménez


* "Uno de los beneficios de vivir en el exilio es no tener que soportar a la chusma que ha ocupado la política, la televisión y la vida pública. Pero he aquí que en mis últimos viajes a España encuentro cada vez menos gente que la identifique como tal.(...) Sabes que tu país ha entrado definitivamente en decadencia, una difícilmente reversible, cuando pierde la higiene más básica y su basura empieza a acumularse sin que nadie haga nada por recogerla.(...) Normalizada por el subconsciente, y el desparpajo con el que se exhibe desde hace tiempo, la basura ni siquiera molesta. Y si no existe, ¿por qué deshacerse de ella?
Todo lo que era sólido... / España: Destino Tercer Mundo
Llegado a ese punto el político más ladrón puede confiar en su reelección, porque no se espera otra cosa de él; el periodista más cateto se convierte en imprescindible de las tertulias, tratado con honores de gran estadista; el deportista dopado sigue escuchando los aplausos, admirado por el chovinismo más rancio; y personajes del zoológico televisivo centran la conversación en medios y bares, superado el espanto que producían en sus comienzos. La basura pasa a ser inodora e invisible, caviar a los ojos de muchos. Y es entre la confortable mayoría que ha dejado de advertir su presencia, (...) que es posible regodearse en ella. E incluso celebrarla.

Todo indica que la cosa no tiene remedio. El país ha sido gobernado durante décadas por dos partidos que han prostituido todas las instituciones que podrían poner control a sus excesos, beneficiado sistemáticamente a sus amigos, derrochado el dinero que se puso en sus manos para construir una sanidad y una educación dignas, puesto sus intereses partidistas por encima de los 191 muertos del atentado de los trenes de Madrid o pactado -sin tener ni siquiera que hacerlo- para que la crisis económica afecte a todo el mundo menos a ellos y a la oligarquía económica con la que están hermanados. ¿Qué le parece todo esto a la mayoría de los españoles? Ambos partidos sumarían todavía hoy más del 60% de los votos en unas elecciones, según las últimas encuestas.

Hablamos de los mismos partidos que controlan autonomías que han saqueado sin disimulo, como Valencia o Andalucía. Que se ríen de los ciudadanos aprobando leyes de transparencia opacas o agendas anticorrupción que garantizan la continuación de las prebendas. Que siguen embolsándose subsidios millonarios a costa del erario y expandiendo la casta de enchufados que ocupa cada despacho e institución. Pero no importa: uno de esos partidos ha convencido a media España de que la culpa la tiene el otro. Y viceversa.

Que tan conveniente farsa haya sido asumida por tanta gente, durante tanto tiempo, solo puede deberse a que el país sufre una variante grave del síndrome de Diógenes, ese trastorno que hace que las personas abandonen su higiene personal y acumulen desperdicios en sus hogares hasta convertirlos en vertederos. Solo así puede salir la alcaldesa de la capital, cuyo casco viejo es una pocilga, y responder a las críticas diciendo que el problema es que los ciudadanos se han acostumbrado a un “nivel de limpieza muy alto”. Ana Botella pedía a los últimos que resisten, a aquellos que todavía aspiran a vivir sin basura a su alrededor, que la acepten y asuman que está aquí para quedarse. Que la celebren, incluso."
  
*Celebración de la Basura by David Jiménez


* " - España es un país históricamente enfermo. Se ve muy bien en cuanto escarbas un poco en la historia (...)  indigna su incultura, su falta de espíritu crítico. (...) El problema es que España es un país inculto, España es un país gozosamente inculto, es un país deliberadamente inculto, que disfruta siendo inculto, que hace ya mucho tiempo que alardea de ser inculto, - Sí, el español es históricamente un hijo de puta...
 
(...) ¿Sabes realmente cuál es mi lamento histórico? Es que aquí nos faltó una guillotina al final del siglo XVIII. El problema de España, a diferencia de Francia, es que no hubo una guillotina en la Puerta del Sol que le picara el billete a los curas, a los reyes, a los obispos y a los aristócratas... y al que no quisiera ser libre le obligara a ser libre a la fuerza. Nos faltó eso, pasar por la cuchilla a media España para hacer libre a la otra media. Eso lo hemos hecho luego, hemos fusilado tarde y mal, y no ha servido de nada. El momento histórico era ése, el final del XVIII. Las cabezas de Carlos IV y de Fernando VII en un cesto, y de paso las de algunos obispos y unos cuantos más, habrían cambiado mucho, y para bien, la Historia de España. Nadie lo hizo, perdimos la ocasión, y aquí seguimos todavía, arrastrando ese lastre que nos dejaron aquellos que sobrevivieron y que no tenían que haber sobrevivido."

(...) 
"Esta sociedad anestesiada, egoísta, que a pesar de la que está cayendo fuera y dentro sigue sin querer enterarse de en qué peligroso mundo vive, está empeñada en que nadie le altere el pulso. En que no la despierten de su imbécil sueño suicida. Lo que pide, o exige, es VIVIR CÓMODAMENTE SENTADA EN EL SOFÁ, ZAPEANDO ENTRE ANUNCIOS CON GENTE QUE BAILA Y SONRÍE, SÁLVAME Y EL PUTO FÚTBOL"

(...) 
Siempre sostuve, porque así me lo dijeron de niño, que los únicos antídotos contra la estupidez y la barbarie son la educación y la cultura. Que, incluso con urnas, nunca hay democracia sin votantes cultos y lúcidos. Y que los pueblos analfabetos nunca serán libres, pues su ignorancia y su abulia política los convierten en borregos propicios a cualquier esquilador astuto, a cualquier lobo hambriento, a cualquier manipulador malvado. También en torpes animales peligrosos para sí mismos. En lamentables suicidas sociales. 


(...) Quizá esa Historia que casi nadie enseña en los colegios pueda explicarlo: ocho siglos de moros y cristianos, el peso de la Inquisición con sus delaciones y envidias, la infame calidad moral de reyes y gobernantes. Pero no estoy seguro. Esa saña que lo mismo se manifiesta en una discusión política que entre cuñados y hermanos en una cena de Navidad es tan española, tan nuestra, que me pregunto quién nos metió en la sangre su cochina simiente. Desde ese punto de vista, el español es por naturaleza un perfecto hijo de puta. Por eso necesitamos tanto lo que no tenemos: gobernantes lúcidos, sabios sin complejos que hablen a los españoles mirándonos a los ojos, sin mentir sobre nuestra naturaleza y asumiendo el coste político que eso significa." (Arturo Pérez Reverte)